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Économie

Uber prueba una tesorería tokenizada con HSBC en Canton, sin anunciar un despliegue general

Un piloto presentado el 30 de octubre conecta depósitos bancarios tokenizados y fondos monetarios. Busca facilitar el acceso a la tesorería fuera del horario habitual, dentro de los circuitos institucionales descritos.

Uber prueba una tesorería tokenizada con HSBC en Canton, sin anunciar un despliegue general — ilustración conceptual original

Un piloto para las necesidades de tesorería

Uber participó en una demostración de gestión de tesorería en Canton con HSBC, Franklin Templeton, Tradeweb y Fireblocks, según el comunicado publicado por la red el 30 de octubre de 2026. La operación combina depósitos bancarios tokenizados con participaciones de fondos monetarios representadas en una cadena de bloques. Busca resolver un problema concreto: mantener el efectivo invertido sin perder la posibilidad de utilizarlo cuando hacen falta pagos, incluso fuera del horario habitual de mercados y bancos.

En el proceso descrito, Uber utilizó depósitos tokenizados de HSBC para comprar participaciones de fondos monetarios tokenizados de Franklin Templeton en Tradeweb, con la tecnología de carteras de Fireblocks. El piloto permitió también liquidar parte de las posiciones durante un fin de semana. Estos elementos describen un experimento de tesorería empresarial. No significan que los clientes de Uber puedan pagar sus viajes con un token de Canton ni que se haya abierto una nueva función de pago al público.

Coordinar la entrega del activo y su pago

El mecanismo anunciado utiliza la entrega contra pago: la transferencia del activo y su liquidación se coordinan. El beneficio buscado consiste en evitar que una parte haya entregado sin que la otra haya pagado. En este caso, el proceso conecta un derecho frente a un banco representado digitalmente y un producto de inversión, sin tratarlos como instrumentos intercambiables. La tokenización cambia el soporte y la organización de las operaciones, pero no elimina las diferencias entre un depósito bancario y las participaciones de un fondo.

El comunicado describe también reglas configurables para firmas y permisos de acceso a las carteras. Los importes procedentes de reembolsos solo pueden liquidarse en cuentas bancarias empresariales que hayan superado los controles de identidad previstos. Este circuito cerrado resulta importante para entender el alcance de la prueba: una infraestructura que funciona sobre una cadena pública no equivale a un servicio accesible sin condiciones a cualquier titular de una dirección. Las autorizaciones y obligaciones de las entidades siguen presentes.

Una demostración todavía no mide un despliegue

Para una empresa, la elección suele enfrentar el rendimiento de las inversiones y la disponibilidad del efectivo para gastos operativos. Los socios consideran que el sistema podría reducir la necesidad de mantener grandes saldos sin invertir. Sin embargo, el comunicado por sí solo no demuestra un beneficio económico reproducible para todos los usuarios. Para medirlo haría falta conocer, entre otros factores, los volúmenes, los costes del sistema y las condiciones en que una empresa puede disponer realmente de sus fondos.

El anuncio se refiere, por tanto, a un piloto terminado, no a una generalización a toda la tesorería de Uber ni a una promesa de rentabilidad garantizada. Las participaciones de fondos siguen siendo una inversión con riesgos propios; los depósitos bancarios pertenecen a otro marco. El siguiente paso será observar si existe un uso duradero y documentado. Mientras no se detallen sus condiciones, la prueba ilustra principalmente una forma de conectar instrumentos existentes y pagos, sin permitir concluir que hayan desaparecido todas las restricciones de liquidez.

Escrito con cariño porDiego RomeroConocer esta firma editorial ↗

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