DeFi & stablecoins
DeFi: intercambios automatizados, préstamos y riesgos que comprender
La financiación descentralizada utiliza contratos para organizar intercambios o préstamos. Su automatización abre posibilidades, con dependencias y riesgos concretos.
Lucía NavarroFirma editorial
Contratos y liquidez
La DeFi, o finanzas descentralizadas, reúne aplicaciones financieras que utilizan contratos en una blockchain. Pueden permitir intercambiar tokens, aportar liquidez o pedir préstamos. Su funcionamiento se basa en código, interfaces, datos externos y, en ocasiones, poderes de gobernanza.
02Cómo funciona, paso a paso+
En un creador de mercado automatizado, o AMM, los usuarios intercambian contra reservas aportadas por proveedores de liquidez. Una fórmula determina las condiciones de intercambio. Los modelos varían: algunos distribuyen la liquidez en una franja de precios elegida. Las comisiones pueden remunerar a los participantes, sin garantizarles un resultado positivo.
Garantías y dependencias
03Puntos clave+
Aportar dos activos a un pool modifica la exposición cuando cambian sus precios relativos. El valor obtenido al retirar puede ser inferior al de conservar simplemente esos mismos activos, incluso después de determinadas comisiones recibidas. Esta diferencia suele llamarse pérdida impermanente; su nombre no significa que desaparezca automáticamente.
Los protocolos de préstamo siguen otros mecanismos. En Aave, quien solicita un préstamo aporta activos como garantía y debe mantener una cobertura suficiente. Unos parámetros definen la capacidad de endeudamiento y los umbrales de liquidación. Si la posición queda insuficientemente cubierta, pueden retirarse activos conforme a las reglas del mercado correspondiente.
La deuda puede aumentar por los intereses mientras varía el valor de la garantía. Los oráculos, que suministran precios a los contratos, se vuelven entonces esenciales. Un dato erróneo, una vulnerabilidad técnica, un activo que pierde su paridad o una gobernanza mal utilizada pueden perturbar el funcionamiento. Los riesgos se acumulan cuando se combinan varios protocolos.
Los rendimientos mostrados son variables y pueden incluir incentivos pagados en tokens. Deben distinguirse de una ganancia efectivamente realizada después de comisiones y cambios de valor. Una interfaz sencilla no elimina la complejidad subyacente: sigue siendo indispensable comprender los contratos utilizados, las dependencias y las condiciones de salida.
Reconstruir la cadena de dependencias
Una aplicación DeFi puede utilizar varios contratos y apoyarse en datos transmitidos por otros sistemas. El usuario ve una interfaz única, pero su operación a veces atraviesa varios mecanismos. Un intercambio, un depósito y un préstamo no tienen las mismas condiciones. Por ello, las garantías de cada componente deben examinarse según su función concreta. Que el código sea público permite ciertas comprobaciones; no permite afirmar que hayan desaparecido todos los errores o dependencias.
Imaginemos un préstamo respaldado por un activo depositado como garantía. El valor atribuido al depósito depende de un mecanismo de precios, mientras que las condiciones del préstamo dependen del protocolo. Una variación de ese valor puede modificar la situación de la cuenta sin una nueva intervención del usuario. Esta lógica difiere de la simple conservación de tokens en un monedero. El depósito, los derechos asociados y las reglas de liquidación son elementos distintos cuya articulación explica el servicio.
Identificar el origen de un rendimiento
Un rendimiento anunciado debe relacionarse con la actividad que lo financia. Las comisiones de intercambio, los intereses pagados por prestatarios y las distribuciones de tokens no corresponden a la misma fuente. Su duración y condiciones pueden cambiar. Por tanto, la tasa observada en un momento no garantiza un resultado futuro idéntico. También importan los cambios de parámetros, los derechos de administración y las posibilidades de retirada. Una descripción completa debe presentar estos mecanismos en lugar de reducir la oferta a una cifra de remuneración.